
La prevención del lavado de activos ya no se limita al cumplimiento normativo:
hoy representa una herramienta estratégica para fortalecer la cultura organizacional, reducir riesgos y generar confianza.
En un entorno corporativo cada vez más exigente, la capacitación continua se convierte en un pilar
clave para operar con transparencia, proteger la reputación institucional y promover una gestión responsable y sostenible.
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Nota para Infonegocios

